
En el Monasterio de Samos
Fecha 2008/6/14 1:30:00 | Tema: Salon d'Automne (Grand Palais Paris) en Sarria 2008
| Es para nosotros una alegría y una satisfacción poder participar en este evento tan importante que es el Salón de Otoño de París, y abrir las puertas de nuestro milenario Monasterio de Samos a la exposición de tan rico y variado conjunto de obras artísticas de destacados pintores y escultores de toda Europa.
Los monasterios siempre han sido lugares de encuentro, de difusión, de diálogo y de producción del arte a través de los siglos. En todo lo que constituye un monasterio vemos plasmado el arte ; desde los propios edificios monásticos como son la Iglesia, los claustros, la biblioteca, los retablos, esculturas, murales, lienzos, orfebrería, vestimentas litúrgicas, libros corales y miniaturas donde se perpetúan los estilos artísticos como son Prerrománico, Románico, Gótico, Renacentista, Barroco, por mencionar algunos. Tenemos presente las obras de grandes escultores como Francisco de Moure o José Ferreiro. También a importantes muralistas como lo son José Luis Rodríguez, Juan Pares o Enrique Navarro, y un sinfín de anónimos escultores, pintores, orfebres y miniaturistas. Un monasterio es como una exposición de arte permanente.
La riqueza humana, espiritual y artística de los monasterios la vemos presente en sus monjes, en arquitectos como lo fue fray Juan Vázquez, que diseñó la fuente barroca de las Nereidas y la equilibrada iglesia abacial. También lo vemos en grandes escritores y filósofos como el P. Benito Jerónimo Feijoo con sus obras Teatro Crítico Universal y Cartas Eruditas. Además, tenemos otros humanistas e ilustrados como el Abad Alejandro Sarmiento de Sotomayor, el P. Martín Sarmiento ; historiadores como el P. Plácido Arias y el P. Maximino Arias Cuenllas ; restauradores como el P. Pedro de la Portilla y tantos otros. La belleza artística del monasterio es compartida por la belleza paisajística de su entorno. Nos encontramos rodeados por los valles pintorescos del río Sarria, con sus meandros y riachuelos, llenos de espesura, sus corredoiras, sus prados y senderos, todo habla de la obra del Creador y de la colaboración de las criaturas.
Si además, se une la posibilidad de expresar en sus claustros, lugar donde pasan anualmente miles de peregrinos y turistas, y en ellos poder admirar y contemplar exposiciones como las del Salón de Otoño de París, que enriquecen, forman y ayudan a los visitantes que las contemplan, es para nosotros un motivo de honor y gran satisfacción. De esta manera sigue siendo este monasterio en el Camino de Santiago, ruta de peregrinación espiritual e itinerario cultural de Europa, lo que siempre fue, un lugar donde se encuentran la fe y la cultura, entre los hombres que peregrinan y el arte que habla y que muestra la vida de esos hombres a través de la vivencia de los artistas.
Muchas gracias por poder participar de este proyecto del Salón de Otoño de París, al Centro Unesco de Sarria, y a todos los que con su ayuda y colaboración lo hacen posible. Mucho ánimo y que continúe esta labor excepcional para nuestra cultura de Galicia y para la de todo el mundo.
fr.
José Luis Vélez Álvarez
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